Iglesia Jesús es Rey

Línea del tiempo de la Biblia

Al principio

La Creación

Dios crea los cielos, la tierra y a la humanidad a su imagen. La caída trae el pecado, pero también la primera promesa de redención.

Historias

Génesis 1–2

Dios habla y todo cobra existencia. Al crear al ser humano, lo declara «muy bueno» y le encarga cuidar la tierra.

Génesis 3

Adán y Eva desobedecen y se rompe la comunión con Dios, pero Él anuncia desde el inicio que vendrá un Redentor.

Génesis 4

La envidia lleva a Caín a quitarle la vida a su hermano Abel. Dios le advierte que el pecado está a la puerta, pero hay que dominarlo.

Génesis 6–9

Noé obedece, construye el arca y su familia se salva. Dios sella un pacto con el arcoíris como señal.

Génesis 11

Los hombres quieren hacerse famosos levantando una torre hasta el cielo; Dios confunde sus lenguas y los dispersa por la tierra.

Referentes

Adán El primer hombre Formado del polvo y con el aliento de Dios, fue puesto en el huerto del Edén para cuidarlo.
Eva La primera mujer Madre de todos los vivientes: junto a Adán fue creada a imagen de Dios.
Caín El primer agricultor Trabajó la tierra, pero dejó que la envidia dominara su corazón y perdió a su hermano.
Abel El pastor justo Presentó a Dios lo mejor de su rebaño con un corazón sincero.
Enoc El que caminó con Dios Vivió tan cerca de Dios que «ya no se le vio más, porque Dios se lo llevó».
Noé El constructor del arca Obedeció a Dios cuando nadie más lo hacía y salvó a su familia del diluvio.
c. 2000 – 1700 a. C.

Los patriarcas

Dios llama a Abraham y le promete una tierra, una descendencia y bendición para todas las naciones. La promesa pasa a Isaac, Jacob y José.

Historias

Génesis 12

Abraham deja su tierra sin saber a dónde va, confiando solamente en la palabra de Dios.

Génesis 18 y 21

Sara ríe al oír que tendrá un hijo a los 90 años, pero Dios cumple su promesa: nace Isaac, «el que ríe».

Génesis 22

Dios prueba la fe de Abraham y provee un cordero en lugar de su hijo. Una imagen de lo que haría Jesús.

Génesis 28 y 32

Jacob sueña con una escalera entre la tierra y el cielo; años después lucha con Dios y recibe el nombre de Israel.

Génesis 37–50

Vendido por sus hermanos, José llega a ser autoridad en Egipto y los perdona: «Ustedes pensaron mal, pero Dios lo encaminó a bien».

Referentes

Abraham El padre de la fe Dejó su tierra por una promesa y creyó que Dios le daría una descendencia como las estrellas.
Sara La madre de la promesa Rió al oír la promesa, pero Dios cumplió su palabra y le dio un hijo en su vejez.
Isaac El hijo de la promesa Hijo de Abraham: confió en su padre en el monte y Dios proveyó el cordero.
Rebeca La que dio de beber Ofreció agua al siervo de Abraham y su bondad la llevó a ser esposa de Isaac.
Jacob Israel Soñó con una escalera al cielo y recibió el nombre de Israel; de sus doce hijos nacieron las tribus.
Raquel La pastora amada Pastora de las ovejas de su padre; Jacob trabajó años por amor a ella. Fue madre de José.
José El soñador Vendido por sus hermanos, terminó salvando a su pueblo con perdón y sabiduría.
c. 1446 a. C.

El éxodo y la ley

Dios libera a su pueblo de la esclavitud en Egipto, abre el mar y le entrega la ley en el Sinaí. Después de 40 años en el desierto, llegan a la tierra prometida.

Historias

Éxodo 3

Dios llama a Moisés desde una zarza que ardía sin consumirse y lo envía a liberar a su pueblo.

Éxodo 7–14

Tras la Pascua, Israel sale de Egipto. Dios abre el mar y el pueblo pasa en seco; Miriam lidera el canto de alabanza.

Éxodo 20

En el monte Sinaí Dios entrega su ley y hace un pacto con su pueblo.

Números 13–14

Diez espías sienten miedo, pero Josué y Caleb confían en Dios. Por su fe, ellos entrarán a la tierra prometida.

Josué 2 y 6

Rahab esconde a los espías y es salvada. Con obediencia y fe, las murallas caen después de siete vueltas.

Referentes

Moisés El libertador Guió al pueblo fuera de Egipto y recibió los diez mandamientos en el monte Sinaí.
Aarón El primer sumo sacerdote Hermano de Moisés: sirvió a Dios como sacerdote y portó sobre su pecho los nombres de las doce tribus.
Miriam La profetisa que cantó Cuidó de Moisés bebé y, al cruzar el mar Rojo, lideró al pueblo con panderos y alabanza.
Josué El que conquistó Jericó Sucesor de Moisés: llevó al pueblo a la tierra prometida con un lema, «yo y mi casa serviremos al Señor».
Caleb El espía fiel Junto a Josué confió en que Dios les daría la tierra, y a los 85 años aún pidió su monte.
Rahab La que escondió a los espías En Jericó protegió a los espías de Israel por fe y su casa fue salvada con un cordón rojo.
c. 1380 – 1050 a. C.

Los jueces

Un ciclo repetido: el pueblo se aparta, sufre, clama a Dios, y Él levanta un libertador. Termina con el pedido de un rey.

Historias

Jueces 4–5

Débora juzga a Israel y anima a Barac a pelear. Dios da la victoria y ella canta: «¡Despierta, Débora, despierta!».

Jueces 6–7

Dios reduce el ejército para que quede claro que la victoria viene de Él, no de la fuerza humana.

Jueces 13–16

Consagrado a Dios desde su nacimiento, Sansón tiene una fuerza extraordinaria; al final, humillado, clama a Dios y vuelve a depender de Él.

Libro de Rut

«Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios, mi Dios». La lealtad de Rut la lleva a ser antepasada del rey David y de Jesús.

1 Samuel 1–3

Ana ora por un hijo y se lo dedica a Dios. De niño, Samuel oye su nombre en la noche y responde: «Habla, que tu siervo escucha».

Referentes

Débora Jueza y profetisa Juzgaba a Israel bajo una palmera y animó a Barac a vencer, confiando en que Dios iría delante.
Gedeón El valiente de los 300 Con trescientos hombres, antorchas y cántaros venció a un ejército enorme: la victoria fue de Dios.
Sansón El nazareo fuerte Consagrado a Dios desde antes de nacer, tuvo una fuerza enorme y al final volvió a clamar a Dios.
Rut La fiel moabita Dijo a Noemí «tu pueblo será mi pueblo» y recogió espigas; fue abuela del rey David.
Noemí La suegra de Rut Volvió a Belén con el corazón herido, pero Dios le devolvió la esperanza y una familia.
Elí El sacerdote de Silo Sacerdote anciano que crió a Samuel en el santuario y le enseñó a responder a Dios.
Ana La madre de Samuel Oró con lágrimas por un hijo y, cuando Dios se lo dio, se lo dedicó con gratitud.
Samuel Profeta y juez Oyó la voz de Dios de niño, guió a Israel como profeta y ungió a sus dos primeros reyes.
c. 1050 – 930 a. C.

El reino unido

Israel pide un rey. Saúl, David y Salomón gobiernan una nación unida; David trae la adoración y Salomón construye el templo en Jerusalén.

Historias

1 Samuel 9–10

Samuel unge a Saúl como el primer rey de Israel. Empieza humilde, pero más tarde desobedece a Dios y pierde el trono.

1 Samuel 17

Un joven pastor vence al gigante con una honda y confianza en Dios: «La batalla es del Señor».

1 Samuel 18–20

Aunque Saúl persigue a David, Jonatán lo protege y sellan un pacto de amistad leal.

Salmos

David escribió canciones de alabanza, arrepentimiento y esperanza que seguimos cantando hoy. Cuando falló, Natán lo confrontó y David se arrepintió (Salmo 51).

1 Reyes 3–8

Salomón pide sabiduría en lugar de riquezas y construye el templo donde habitaría la presencia de Dios.

Referentes

Saúl El primer rey Alto y valiente, fue el primer rey de Israel; empezó humilde, pero su orgullo lo alejó de Dios.
David El rey adorador De pastor a rey: venció a Goliat con fe y escribió salmos de alabanza.
Jonatán El amigo leal Hijo del rey Saúl, amó a David como a sí mismo y fue su amigo más fiel.
Natán El profeta que se atrevió Le habló al rey David con valentía y verdad, y lo llevó al arrepentimiento.
Betsabé La madre de Salomón Tras un pasado doloroso, Dios la hizo reina madre y madre del rey Salomón.
Salomón El rey sabio Pidió sabiduría a Dios, gobernó con justicia y construyó el templo en Jerusalén.
c. 930 – 586 a. C.

El reino dividido y los profetas

El reino se parte en Israel y Judá. Dios envía profetas que llaman a volver a Él, advierten del juicio y anuncian al Mesías.

Historias

1 Reyes 18

Frente al pueblo, Elías ora y cae fuego del cielo: «¡El Señor es Dios!».

2 Reyes 2

Elías sube al cielo en un carro de fuego y su manto cae sobre Eliseo, que continúa su ministerio con una doble porción del Espíritu.

Jonás 1–4

Jonás huye del llamado de Dios, pero tras tres días en el pez obedece y toda la ciudad de Nínive se arrepiente.

Isaías 6 y 53

En el templo Isaías responde al llamado: «Aquí estoy, envíame a mí». Siglos antes de Jesús describe a un siervo que cargaría con nuestros pecados.

Jeremías 31

Jeremías llora por su pueblo, pero anuncia que Dios hará un pacto nuevo y escribirá su ley en el corazón.

Referentes

Elías El profeta de fuego Valiente voz de Dios que hizo descender fuego del cielo en el monte Carmelo.
Eliseo Doble porción Recogió el manto de Elías, pidió una doble porción del Espíritu y sirvió con milagros y bondad.
Jonás El profeta del gran pez Huyó del llamado de Dios, pero tras el pez obedeció y Nínive se arrepintió.
Amós El pastor profeta Pastor y cuidador de higueras que clamó: «Corra el juicio como las aguas, y la justicia como arroyo».
Isaías El profeta del Mesías Vio al Señor en su gloria, respondió «aquí estoy, envíame a mí» y anunció al Siervo que vendría.
Ezequías El rey que oró Rey de Judá que confió en Dios ante el ejército asirio y recibió quince años más de vida.
Josías El joven rey reformador Con ocho años fue rey; al hallar el libro de la ley, llevó al pueblo de vuelta a Dios.
Jeremías El profeta llorón Lloró por su pueblo, fue fiel aunque nadie lo escuchaba y prometió un nuevo pacto.
586 – 400 a. C.

El exilio y el regreso

Babilonia destruye Jerusalén y lleva al pueblo cautivo. Aun lejos de casa, Dios cuida a los suyos y finalmente los trae de regreso a reconstruir.

Historias

Ezequiel 37

En el exilio Dios muestra a Ezequiel un valle de huesos secos que vuelven a vivir: una promesa de restauración para su pueblo.

Daniel 3

Sadrac, Mesac y Abed-nego no se inclinan ante la estatua del rey y Dios los acompaña en medio de las llamas.

Daniel 6

Daniel sigue orando a pesar de la prohibición. Dios cierra la boca de los leones.

Libro de Ester

Ester arriesga su vida para salvar a su pueblo, animada por Mardoqueo: «¿Quién sabe si para esta hora has llegado al reino?».

Esdras 1–6 · Nehemías 2–6

Zorobabel reconstruye el templo, Esdras enseña la ley y, con oración y trabajo en equipo, Nehemías levanta el muro de Jerusalén en solo 52 días.

Referentes

Ezequiel El profeta de las visiones En el exilio vio la gloria de Dios y los huesos secos que volvían a la vida: esperanza para su pueblo.
Daniel Fiel en el foso Siguió orando a Dios aun bajo amenaza y fue protegido en el foso de los leones.
Ester La reina valiente Arriesgó su vida para salvar a su pueblo. Fue puesta «para un tiempo como este».
Mardoqueo El tío de Ester Crió a Ester y la animó a hablar; Dios lo honró y salvó a su pueblo.
Zorobabel El que volvió a edificar Guió al primer grupo que regresó de Babilonia y levantó el templo con el mensaje: «No con ejército, sino con mi Espíritu».
Esdras El escriba Sacerdote y escriba que enseñó la ley de Dios al pueblo que había regresado a Jerusalén.
Nehemías El reconstructor Copero del rey que oró, lideró y reconstruyó el muro de Jerusalén en solo 52 días.
c. 400 – 5 a. C.

Los 400 años de silencio

No hay profetas nuevos, pero Dios prepara el escenario: un mundo unido por un idioma, caminos romanos y un pueblo esperando al Mesías.

Historias

Gálatas 4:4

Persas, griegos y romanos unifican el mundo: un idioma común, buenos caminos y la Escritura traducida al griego. «Cuando llegó el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo».

1 Macabeos 2–4 · Juan 10:22

Cuando se prohíbe la ley de Dios, Matatías y su hijo Judas se levantan, recuperan el templo y lo dedican de nuevo: la fiesta de las luces.

Lucas 2:25–38

Aun en el silencio hubo corazones fieles: Simeón y Ana esperaron toda su vida y vieron con sus ojos al Mesías.

Referentes

Matatías El sacerdote que dijo no Sacerdote de Modín que se negó a abandonar la ley de Dios e inició la revuelta de los macabeos.
Judas Macabeo El que purificó el templo Líder valiente que recuperó el templo de Jerusalén; su dedicación se recuerda en la fiesta de Hanuká.
Simeón El que esperaba al Mesías Anciano justo que tomó al niño Jesús en brazos y dijo que sus ojos habían visto la salvación.
Ana la profetisa La que servía en el templo Viuda de 84 años que servía a Dios en el templo con oración y ayuno, y dio gracias al ver al niño Jesús.
c. 5 a. C. – 30 d. C.

La vida de Jesús

Dios se hace hombre. Jesús enseña, sana, muere en la cruz por nuestros pecados y resucita al tercer día.

Historias

Lucas 2

María da a luz al Salvador en un pesebre. Pastores y sabios vienen a adorarlo.

Mateo 3–4

Juan bautiza a Jesús en el Jordán y el Padre dice: «Este es mi Hijo amado». Luego Jesús vence las tentaciones en el desierto.

Mateo 5–7

Jesús enseña las bienaventuranzas y cómo vivir en el reino de Dios.

Juan 6 · Lucas 15

Jesús alimenta a cinco mil, calma la tormenta, sana enfermos y cuenta la parábola del hijo pródigo: el amor del Padre es para todos.

Juan 19–20

Jesús da su vida por todos y vence a la muerte. María Magdalena es la primera en ver la tumba vacía: la esperanza de nuestra fe.

Referentes

María La madre de Jesús Dijo «sí» a Dios con humildad y crió al Salvador del mundo.
José de Nazaret El carpintero justo Hombre justo que obedeció a Dios, cuidó de María y de Jesús y le enseñó su oficio.
Juan el Bautista El que preparó el camino Voz en el desierto que llamó al arrepentimiento y bautizó a Jesús en el Jordán.
Jesús El Rey de reyes El Hijo de Dios hecho hombre: el Buen Pastor que enseñó, sanó, murió por nosotros y resucitó.
Pedro La roca Pescador que siguió a Jesús, cayó, se levantó y lideró a la primera iglesia.
Juan El discípulo amado Pescador que siguió a Jesús, estuvo junto a la cruz y escribió un evangelio, tres cartas y el Apocalipsis.
Mateo El cobrador que lo dejó todo Cobrador de impuestos que dejó su mesa para seguir a Jesús y escribió un evangelio.
María Magdalena La primera testigo Sanada y transformada por Jesús, lo siguió hasta la cruz y fue la primera en ver al Resucitado.
c. 30 – 100 d. C.

La iglesia primitiva

El Espíritu Santo desciende en Pentecostés y el evangelio se extiende de Jerusalén hasta los confines de la tierra.

Historias

Hechos 2

El Espíritu Santo llena a los discípulos y 3.000 personas creen en un solo día.

Hechos 6–7

Esteban da testimonio de Jesús y, mientras lo apedrean, ora por sus enemigos: «Señor, no les tomes en cuenta este pecado».

Hechos 9

Una luz en el camino a Damasco transforma a un perseguidor en el gran misionero de la iglesia; Bernabé lo acoge.

Hechos 16–18

Pablo viaja con Timoteo; en Filipos Lidia abre su casa y en Corinto lo hospedan Priscila y Aquila.

Romanos – Apocalipsis

Pablo, Pedro y Juan escriben a las iglesias y cierran la Biblia con la promesa del regreso de Cristo.

Referentes

Pedro La roca Pescador que siguió a Jesús, cayó, se levantó y lideró a la primera iglesia.
Juan El discípulo amado Pescador que siguió a Jesús, estuvo junto a la cruz y escribió un evangelio, tres cartas y el Apocalipsis.
Esteban El primer mártir Lleno del Espíritu, dio testimonio de Cristo y oró por quienes lo apedreaban.
Pablo El apóstol de las naciones Perseguidor convertido en misionero: llevó el evangelio por todo el mundo conocido.
Bernabé El hijo de consolación Generoso, animó a Pablo cuando nadie confiaba en él y viajó con él llevando el evangelio.
Timoteo El discípulo joven Joven colaborador de Pablo, criado en la fe por su madre Eunice y su abuela Loida.
Lidia La vendedora de púrpura Comerciante de telas de púrpura en Filipos: el Señor abrió su corazón y su casa fue la primera iglesia de Europa.
Priscila Hacedora de tiendas y maestra Junto a su esposo Aquila, fabricaba tiendas, hospedó a Pablo y enseñó a Apolos el camino de Dios.